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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://petrus.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>El se&#xF1;or de las arenas</title><description>T&#xFA; ves que el agua es m&#xE1;s blanda que la piedra, pero si mucho pasa sobre ella, al final le hace rastro</description><link>https://petrus.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>STTL</title><link>https://petrus.blogia.com/2010/050301-sttl.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2010/050301-sttl.php</guid><description><![CDATA[<p>No recibo muchos abrazos al a&ntilde;o. Ni los doy. Supongo que es consecuencia de un car&aacute;cter entre t&iacute;mido y envarado.</p><p>Pero nos fundimos en un abrazo. Los tres, fuerte, sostenido, emotivo.</p><p>Sonre&iacute;as cansada, pero en el fondo de tus ojos hab&iacute;a una chispa.</p><p>No sab&iacute;amos que era la &uacute;ltima vez que nos saludar&iacute;amos. O si. Quiz&aacute; si, los tres.</p><p>No soy creyente. Y s&eacute; que t&uacute; no lo eras. Pero hoy deseo con todas mis fuerzas que despu&eacute;s de esta vida haya otra que sea mucho m&aacute;s justa contigo.</p><p>Que en la otra orilla haya abrazos esper&aacute;ndote.</p>]]></description><pubDate>Mon, 03 May 2010 18:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>Knosci Heaut&#xF3;n</title><link>https://petrus.blogia.com/2010/032401-knosci-heauton.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2010/032401-knosci-heauton.php</guid><description><![CDATA[<p>Como respirar libremente tras mantener el aire un largo tiempo debajo del agua. Aunque sea por un segundo. As&iacute; me siento cada vez que vienes a mis sue&ntilde;os.</p><p>Enigm&aacute;tica.</p><p>Como la pitia de Delfos.</p><p>Y ni siquiera hay un sacerdote dispuesto a interpretar el misterio de tu presencia.</p><p>Ni siquiera una enrevesada frase.</p><p>Solo un abrazo</p><p>De manera que, ante tanta fascinante oscuridad, he aprendido a contentarme con verte.</p><p>Que te aparezcas cuando desees.</p><p>Portando un mensaje que no s&eacute; descifrar.</p><p>Me alegrar&eacute;, como un perrillo. Hasta que se me olvide por qu&eacute; estaba alegre y vuelva a husmear el olor inconfundible que dejas en mis sue&ntilde;os.</p>]]></description><pubDate>Wed, 24 Mar 2010 15:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>El mensaje de Ivozar</title><link>https://petrus.blogia.com/2010/031001-el-mensaje-de-ivozar.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2010/031001-el-mensaje-de-ivozar.php</guid><description><![CDATA[<p>Diez a&ntilde;os post la carreta de heno.&nbsp;</p><p>Veinte cada veinte veces, hace mil setenta y dos.&nbsp;</p><p>Primero fui a la gran casa bajo la roca.</p><p>Luego a la pradera sagrada de los gigantes.</p><p>Despu&eacute;s al templo del fondo del valle, junto a la fuente.</p><p>Finalmente a la gran torre del viento.</p><p>Y alli estabas tu, de entre los ciento cincuenta invisibles. Como&nbsp;un gran secreto desvelado. Solo a mi.&nbsp;</p><p>Y hoy estoy aqui, sentado sobre&nbsp;mi biblioteca,&nbsp;pensando en la ley del p&eacute;ndulo.&nbsp;Y en lo maravilloso que seria que, despu&eacute;s de todo, existiese el Plan.</p>]]></description><pubDate>Wed, 10 Mar 2010 12:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>Abu</title><link>https://petrus.blogia.com/2010/020801-abu.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2010/020801-abu.php</guid><description><![CDATA[<p>Filename: P&iacute;lades</p><p>______________________________________________</p><p>Si un d&iacute;a faltase, vendr&iacute;an a t&iacute; para buscarme. Taciturno y misterioso, sentado en tu trono, desafiante con el dedo sobre tu boca como Harp&oacute;crates ni&ntilde;o. En tus entra&ntilde;as, corrientes tel&uacute;ricas que viajan por cables terrenales. Aqu&iacute; encontrar&iacute;an un solar repleto de extra&ntilde;os exvotos. Y tu hablar&iacute;as con tus enigm&aacute;ticas sentencias, inconexas, acompa&ntilde;adas de fotos descontextualizadas.</p><p>Como un Golem</p><p>Como el Plan</p><p>&iquest;Me crear&iacute;as t&uacute; a mi, de nuevo, tras haberte creado yo a ti? &iquest;O s&oacute;lo hice que encontrarte? En lat&iacute;n, "Inventar" y "Encontrar" se dec&iacute;an con la misma palabra.</p><p>Miro a la "hasmia" sobre la que te asientas y el v&eacute;rtigo me aterroriza. Pero me reconozco en la familiaridad de esta desasosegante novela espasm&oacute;dica. Podr&iacute;a borrarte, reescribirte. O simplemente olvidarte. Pero por alguna oscura raz&oacute;n (todas las razones importantes son oscuras y ocultas) siempre vuelvo a entregarte mi reliquia, una vez tras otra.</p><p>Aqu&iacute; estar&iacute;as. Aqu&iacute; encontrar&iacute;an mis versos abruptos, las frases sin sentido. Todo lo que encaja. Solo aqui, aqui adentro.</p><p>Oculto a la vista de todos.</p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Mon, 08 Feb 2010 23:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>angst</title><link>https://petrus.blogia.com/2010/010101-angst.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2010/010101-angst.php</guid><description><![CDATA[<p>Que en este a&ntilde;o pueda conseguir alcanzar algo de paz interior. Que sepa al menos encontrar el l&iacute;mite donde la angustia termina. Que pueda saber que&nbsp;detr&aacute;s de la frustraci&oacute;n existe un mundo en el que se puede respirar llenando los pulmones.</p><p>Que pueda vivir</p><p>Porque si no, todo se me llevar&aacute; por delante. Sin escapatoria. No tengo la m&aacute;s minima duda</p>]]></description><pubDate>Fri, 01 Jan 2010 02:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>Long way</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/113001-long-way.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/113001-long-way.php</guid><description><![CDATA[<p>Sin que me veas, en alg&uacute;n momento</p><p>Tambi&eacute;n llorar&eacute; por t&iacute;</p><p>Y&nbsp;por mi enciclop&eacute;dica estupidez</p>]]></description><pubDate>Mon, 30 Nov 2009 21:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>Turn off</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/111201-turn-off.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/111201-turn-off.php</guid><description><![CDATA[<p>&iquest;Y no despertar un dia...?</p>]]></description><pubDate>Thu, 12 Nov 2009 18:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ultima estacion</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/101601-ultima-estacion.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/101601-ultima-estacion.php</guid><description><![CDATA[<p>Datan y Abiron</p>]]></description><pubDate>Fri, 16 Oct 2009 14:41:00 +0000</pubDate></item><item><title>Road</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/101401-road.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/101401-road.php</guid><description><![CDATA[<p>&iquest;Ad&oacute;nde se ha ido el mundo?</p><p>Est&aacute; todo lleno de can&iacute;bales...</p>]]></description><pubDate>Wed, 14 Oct 2009 13:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>Lonely Oak</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/092901-lonely-oak.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/092901-lonely-oak.php</guid><description><![CDATA[<p>Inmenso, disperso, silencioso, como un roble milenario. Inm&oacute;vil. Con las ra&iacute;ces hundidas y profundas a cientos de metros, fundido con la tierra, condenado a vivir inm&oacute;vil, sin m&aacute;s expectativa de cambio que acabar siendo la guarida hueca de un tej&oacute;n o un trepador azul.</p><p style="text-align: justify;">Acorralado, como si el bosque hubiese hu&iacute;do hace d&eacute;cadas. Apenas viendo al roble m&aacute;s cercano a una milla, y con la monta&ntilde;a que aliment&oacute; tantos sue&ntilde;os de empresas her&oacute;icas, hoy oculta por la l&iacute;nea de un horizonte dibujado de muros grises y sucios de hormigon de protecci&oacute;n oficial.</p><p style="text-align: justify;">Desubicado. En este antiguo bosque sagrado en el que sus antepasados fueron venerados, y hoy el &uacute;ltimo roble es acorralado, incapaz para escapar. Justo llegado para ver c&oacute;mo desaparece su raz&oacute;n de ser. El roble solitario junto a la rotonda.</p><p style="text-align: justify;">Mirando de reojo a esas ruinas de las que contaban que pertenec&iacute;an a un monasterio en el que, siglos atras, los hombres se refugiaron para preservar el saber de otros hombres sabios del pasado de perderse en la sima del tiempo. Lo consiguieron, aunque nadie fuese despu&eacute;s a recuperarlo.</p><p style="text-align: justify;">Pero los robles, ni siquiera saben escribir, solo susurrar historias al viento de la tormenta. Historias que ya nadie escucha. Y ya no temen al rayo, sino a los traicioneros hombres.</p>]]></description><pubDate>Tue, 29 Sep 2009 20:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>Tasca</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/071301-tasca.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/071301-tasca.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Le cost&oacute; algunas horas y unos cuantos pasos dif&iacute;ciles que su rudo pero sobrio todoterreno alcanzase el lugar. Tambi&eacute;n alguna equivocac&iacute;&oacute;n, en cruces que en la memoria eran diferentes. Todo el camino, una fina capa de ceniza aparec&iacute;a en los rincones del bosque, pero a esas horas de la tarde, cuando el sol hab&iacute;a iniciado ya la cuesta abajo tras las monta&ntilde;as, el hayedo aparec&iacute;a tan oscuro que era dif&iacute;cil saber cu&aacute;les eran las partes quemadas y donde se hab&iacute;an salvado los &aacute;rboles. Afin&oacute; el olfato como un rastreador comanche, pero no acert&oacute; a detectar el torvo olor a quemado latente bajo la tierra. A su nariz s&oacute;lo acud&iacute;a el suave olor a gas&oacute;il mezclado con polvo que su coche levantaba. Alcanz&oacute; al fin el &uacute;ltimo claro del bosque a partir del cual un paseo a pie le llevar&iacute;a hasta el lugar.</p><p style="text-align: justify;">Anduvo entre los &aacute;rboles, en una zona que parec&iacute;a desconocer el pavoroso incendio que metros m&aacute;s abajo hab&iacute;a arrasado el bosque como si el mundo se hubiera marchado para siempre. Algunos helechos, y lianas, se dejaban descolgar de los troncos de los &aacute;rboles, y la tasca se esponjaba bajo sus pasos mientras, hacia arriba, el arbolado comenzaba a dispersarse y dejar pasar la &uacute;ltima luz del ocaso indicando que estaba ya rondando los dos mil metros.</p><p style="text-align: justify;">Alli estaba la caseta.</p><p style="text-align: justify;">Despu&eacute;s de rodearla como un depredador inexperto, se decidi&oacute; a abrir la puerta. Le cost&oacute; algunos empellones, pero al final la caseta se dej&oacute; abrir. El polvo hab&iacute;a barnizado todo el interior, como en un abandonado cuadro en una sacrist&iacute;a de un pueblo deshabitado. Algunas estanter&iacute;as vencidas por el envejecimiento de la madera hab&iacute;an dejado caer algunos libros sobre la mesa, y la escueta cocina parec&iacute;a a la espera de una receta que la revitalizase. Pase&oacute; aturdido por su interior, reconociendo los objetos y los rincones, sometido a un atronador bombardeo de recuerdos, por un instante. Cogi&oacute; un libro del suelo. Pens&oacute; en soplar el polvo, pero en su lugar lo retir&oacute; con la mano, lentamente, como acariciando a un recien nacido. Una vieja edici&oacute;n de Boecio, amarilleada, pero intacta en su contenido, apareci&oacute; bajo la capa de tiempo.</p><p style="text-align: justify;">Repar&oacute; entonces en el escritorio. Un cuaderno abierto y una vieja pluma hab&iacute;an sucumbido a la p&aacute;tina de la inmovilidad. El cuaderno levemente arrugado por la humedad mostraba a&uacute;n unas l&iacute;neas sin terminar. Retir&oacute; el polvo solemnemente y ley&oacute; algunas frases, luego otras p&aacute;ginas, saltando entre ellas como en un juego de adivinaci&oacute;n.</p><p style="text-align: justify;">Pas&oacute; a la siguiente p&aacute;gina, inmaculada a&uacute;n, protegida por el envejecimiento de las de encima. Sac&oacute; de su bolsillo un bol&iacute;grafo nuevo, cuyo brillo contrastaba con los que a&uacute;n permanec&iacute;an en un cubo de madera sobre el escritorio. Se sent&oacute;, y se inclin&oacute; sobre el cuaderno. Lanz&oacute; un breve vistazo sobre la ventana, donde ya se mostraban las estrellas de forma exhuberante.</p><p style="text-align: justify;">Escribi&oacute; una l&iacute;nea:</p><p style="text-align: justify;">"Anoche so&ntilde;&eacute; contigo. Otra vez"</p>]]></description><pubDate>Mon, 13 Jul 2009 12:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>Goethe</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/031401-goethe.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/031401-goethe.php</guid><description><![CDATA[<p>Despu&eacute;s de tanto tiempo, me he dado cuenta.</p><p>No eras m&aacute;s que un hermoso yunque en busca de otro martillo.</p>]]></description><pubDate>Sat, 14 Mar 2009 01:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>Melencholia I</title><link>https://petrus.blogia.com/2009/012001-melencholia-i.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2009/012001-melencholia-i.php</guid><description><![CDATA[<p><em><strong>Siempre que te vengo a ver te tengo de hallar o estudiando o dibujando o trazando. Bien ser&iacute;a tomases algunos ratos de placer, porque como sabes, la mucha continuaci&oacute;n del estudo engendra melancol&iacute;a, y la mucha melancol&iacute;a incita y mueve enfermedades. No sin causa el viejo Cat&oacute;n manda entremeter placeres a vuelta de los cuidados.</strong></em></p><p><strong>Diego Sagredo; <em>Las medidas del romano</em>; 1564</strong></p><p><strong></strong></p><p><strong>* Grabado: Melencholia I, Alberto Durero, 1514</strong></p>]]></description><pubDate>Tue, 20 Jan 2009 00:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>Marco Aurelio</title><link>https://petrus.blogia.com/2008/102901-marco-aurelio.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2008/102901-marco-aurelio.php</guid><description><![CDATA[<p>Es sencillo ver cu&aacute;ndo uno esta equivocado. Cuando tiene la impresi&oacute;n de que el mundo entero se equivoca.</p><p>Marco Aurelio, en el libro que dej&oacute; a sus hijos llamado "Meditaciones" ven&iacute;a a decirles que no se enojasen o apenasen por aquello que, siendo de su naturaleza, pudiese afectarles negativamente, porque no estaba en sus manos evitarlo.</p><p>Si uno trata de que el mundo sea un poco mejor, de ayudar a cualquiera que lo necesite, de esforzarse por una idea y por un fin, y a cambio recibe un mundo un poco peor, el desierto completo a la hora de apoyarse, y el hurto de los fines sin que medie esfuerzo alguno... No es el mundo el que se equivoca.</p><p>Pero est&aacute; uno de m&aacute;s. No tiene sitio</p>]]></description><pubDate>Wed, 29 Oct 2008 22:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ego Ruderico</title><link>https://petrus.blogia.com/2008/101401-ego-ruderico.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2008/101401-ego-ruderico.php</guid><description><![CDATA[<p>La gente fue saliendo. Lentamente.</p><p>Al alba, en trenes ruidosos y torpes que trataban de esconderse&nbsp; por &aacute;ridas vaguadas. Los perros que no tuvieron la suerte de terminar ahogados&nbsp;en el fondo del r&iacute;o con una piedra atada al cuello, murieron persiguiendo al tren dias y noches, o atropellados por &eacute;l.</p><p>Las tierras fueron quedando yermas. Las casas fueron saqueadas, y sus puertas secuestradas. Los gorriones emigraron al pueblo de al lado, donde unos ancianos agrietados los vieron llegar y supieron que su hora estaba cerca.</p><p>Las viviendas quedaron violadas y aturdidas en medio del p&aacute;ramo naranja. Las flores se subieron a las tumbas extra&ntilde;adas de tanta calma.</p><p>Fue una noche. El pueblo quedaba atr&aacute;s, y el tren se resguardaba entre la t&eacute;nue silueta de las monta&ntilde;as dejando que su humareda flameara al viento como la capa de la misma muerte.</p><p>El silencio conquist&oacute; el lugar, y ni los fantasmas quisieron quedarse.</p><p>Fue hace poco, no tanto. Fue no muy lejos, aqui al lado. Quiz&aacute; ahora, quiz&aacute; aqui.</p>]]></description><pubDate>Tue, 14 Oct 2008 03:17:00 +0000</pubDate></item><item><title>Roadside</title><link>https://petrus.blogia.com/2008/101201-roadside.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2008/101201-roadside.php</guid><description><![CDATA[<p><strong><em>Aqui me pongo a cantar</em></strong></p><p><strong><em>Al comp&aacute;s de la vig&uuml;ela</em></strong></p><p><strong><em>Que al hombre que lo desvela</em></strong></p><p><strong><em>Una pena extraordinaria</em></strong></p><p><strong><em>Como el ave solitaria</em></strong></p><p><strong><em>Con su cantar se consuela</em></strong></p><p><strong><em>...</em></strong></p><p><strong><em>De "El Gaucho Mart&iacute;n Fierro", Juan Hern&aacute;ndez, 1872</em></strong></p>]]></description><pubDate>Sun, 12 Oct 2008 00:52:00 +0000</pubDate></item><item><title>Beowulf</title><link>https://petrus.blogia.com/2007/121801-beowulf.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2007/121801-beowulf.php</guid><description><![CDATA[<p><em><strong>&iquest;Quien anda ahi?</strong></em> - grit&oacute; nervioso desde el fondo de la intrincada cueva, y retrocediendo hasta una de las grietas m&aacute;s estrechas y escondidas. Las sombras avanzaban subiendo por las b&oacute;vedas de piedra cristalizada. Como un amanecer, el indeciso brillo anaranjado de una antorcha fue penetrando levemente en el &uacute;ltimo ap&eacute;ndice de la tierra. Mir&oacute; a una vieja espada semienterrada en el suelo, pero estaba demasiado lejos para que su miedo la alcanzase. Finalmente, una silueta encorvada apareci&oacute; portando la tea ante &eacute;l.</p><p><em><strong>&iquest;No vas a salir ahi afuera a matar a la bestia?</strong></em> - Inquiri&oacute; la silueta. Mir&oacute; al suelo por un segundo, a&uacute;n atemorizado. Despu&eacute;s recorri&oacute; con su mirada el interior de la cueva en un silencio hiperventilado. Incapaz de articular un paso.&nbsp;</p><p>Al tenue resplandor de la vela, la vieja espada semienterrada brill&oacute; l&aacute;nguidamente. Pareci&oacute; haberse abierto la cueva como el patio de la casa de un f&oacute;sil milenario. </p><p>Alz&oacute; la vista, y pareci&oacute; dar un paso fuera de la grieta que le cobijaba...</p>]]></description><pubDate>Tue, 18 Dec 2007 09:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>Los fantasmas de Zaragoza</title><link>https://petrus.blogia.com/2007/112201-los-fantasmas-de-zaragoza.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2007/112201-los-fantasmas-de-zaragoza.php</guid><description><![CDATA[<p>Hoy he cre&iacute;do verte. Ha sido s&oacute;lo un segundo, un nanosegundo. </p><p>Cre&iacute;a que hab&iacute;a conseguido olvidarte, que estabas en el ba&uacute;l de las cosas olvidadas. Las cosas importantes, en un ba&uacute;l estiloso. Pero olvidadas.</p><p>Y no. Ha sido un segundo, un milisegundo. He temblado. Hasta que he descubierto que no eras t&uacute;.</p><p>Pero ha sido un segundo agotador, como una eternidad. He temblado.</p><p>No entiendo nada, Cristina, no lo entiendo. </p>]]></description><pubDate>Thu, 22 Nov 2007 23:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>El se&#xF1;or de las arenas</title><link>https://petrus.blogia.com/2007/111601-el-senor-de-las-arenas.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2007/111601-el-senor-de-las-arenas.php</guid><description><![CDATA[<p>No fue todo en balde. Simplemente no hubo nada.</p><p>Al final, no fue un camino, sino un deambular. Cuesta descubrirlo, al menos hasta que al final acabas llegando al lugar del que partiste. Que no han pasado mil kil&oacute;metros, sino cien metros, que no han pasado cien a&ntilde;os, sino diez minutos.</p><p>Pero la impresi&oacute;n es de que, al igual que el universo en expansi&oacute;n, todo est&aacute; m&aacute;s lejos a cada minuto, todo m&aacute;s oscuro. </p><p>No acert&eacute; en ning&uacute;n cruce, en ning&uacute;n mensaje. Y si acert&eacute; fue por error.</p><p>Ahora entiendo que quiz&aacute; todo no ha servido para nada, que no ha sido m&aacute;s que una persistente alucinaci&oacute;n.&nbsp;</p><p>Nunca fui tan clarividente como el d&iacute;a en que descubr&iacute; al Se&ntilde;or de las arenas. Nunca&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Fri, 16 Nov 2007 16:59:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://petrus.blogia.com/2007/100901.php</link><guid isPermaLink="true">https://petrus.blogia.com/2007/100901.php</guid><description><![CDATA[Supernova]]></description><pubDate>Tue, 09 Oct 2007 22:41:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
