El señor de las arenas |
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Tú ves que el agua es más blanda que la piedra, pero si mucho pasa sobre ella, al final le hace rastro
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Hacia Itaca.... Turn off![]() ¿Y no despertar un dia...? 12/11/2009 18:28 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Ultima estacion![]() Datan y Abiron 16/10/2009 14:41 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Road![]() ¿Adónde se ha ido el mundo? Está todo lleno de caníbales... 14/10/2009 13:26 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Lonely Oak![]() Inmenso, disperso, silencioso, como un roble milenario. Inmóvil. Con las raíces hundidas y profundas a cientos de metros, fundido con la tierra, condenado a vivir inmóvil, sin más expectativa de cambio que acabar siendo la guarida hueca de un tejón o un trepador azul. Acorralado, como si el bosque hubiese huído hace décadas. Apenas viendo al roble más cercano a una milla, y con la montaña que alimentó tantos sueños de empresas heróicas, hoy oculta por la línea de un horizonte dibujado de muros grises y sucios de hormigon de protección oficial. Desubicado. En este antiguo bosque sagrado en el que sus antepasados fueron venerados, y hoy el último roble es acorralado, incapaz para escapar. Justo llegado para ver cómo desaparece su razón de ser. El roble solitario junto a la rotonda. Mirando de reojo a esas ruinas de las que contaban que pertenecían a un monasterio en el que, siglos atras, los hombres se refugiaron para preservar el saber de otros hombres sabios del pasado de perderse en la sima del tiempo. Lo consiguieron, aunque nadie fuese después a recuperarlo. Pero los robles, ni siquiera saben escribir, solo susurrar historias al viento de la tormenta. Historias que ya nadie escucha. Y ya no temen al rayo, sino a los traicioneros hombres. 29/09/2009 20:19 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Tasca![]() Le costó algunas horas y unos cuantos pasos difíciles que su rudo pero sobrio todoterreno alcanzase el lugar. También alguna equivocacíón, en cruces que en la memoria eran diferentes. Todo el camino, una fina capa de ceniza aparecía en los rincones del bosque, pero a esas horas de la tarde, cuando el sol había iniciado ya la cuesta abajo tras las montañas, el hayedo aparecía tan oscuro que era difícil saber cuáles eran las partes quemadas y donde se habían salvado los árboles. Afinó el olfato como un rastreador comanche, pero no acertó a detectar el torvo olor a quemado latente bajo la tierra. A su nariz sólo acudía el suave olor a gasóil mezclado con polvo que su coche levantaba. Alcanzó al fin el último claro del bosque a partir del cual un paseo a pie le llevaría hasta el lugar. Anduvo entre los árboles, en una zona que parecía desconocer el pavoroso incendio que metros más abajo había arrasado el bosque como si el mundo se hubiera marchado para siempre. Algunos helechos, y lianas, se dejaban descolgar de los troncos de los árboles, y la tasca se esponjaba bajo sus pasos mientras, hacia arriba, el arbolado comenzaba a dispersarse y dejar pasar la última luz del ocaso indicando que estaba ya rondando los dos mil metros. Alli estaba la caseta. Después de rodearla como un depredador inexperto, se decidió a abrir la puerta. Le costó algunos empellones, pero al final la caseta se dejó abrir. El polvo había barnizado todo el interior, como en un abandonado cuadro en una sacristía de un pueblo deshabitado. Algunas estanterías vencidas por el envejecimiento de la madera habían dejado caer algunos libros sobre la mesa, y la escueta cocina parecía a la espera de una receta que la revitalizase. Paseó aturdido por su interior, reconociendo los objetos y los rincones, sometido a un atronador bombardeo de recuerdos, por un instante. Cogió un libro del suelo. Pensó en soplar el polvo, pero en su lugar lo retiró con la mano, lentamente, como acariciando a un recien nacido. Una vieja edición de Boecio, amarilleada, pero intacta en su contenido, apareció bajo la capa de tiempo. Reparó entonces en el escritorio. Un cuaderno abierto y una vieja pluma habían sucumbido a la pátina de la inmovilidad. El cuaderno levemente arrugado por la humedad mostraba aún unas líneas sin terminar. Retiró el polvo solemnemente y leyó algunas frases, luego otras páginas, saltando entre ellas como en un juego de adivinación. Pasó a la siguiente página, inmaculada aún, protegida por el envejecimiento de las de encima. Sacó de su bolsillo un bolígrafo nuevo, cuyo brillo contrastaba con los que aún permanecían en un cubo de madera sobre el escritorio. Se sentó, y se inclinó sobre el cuaderno. Lanzó un breve vistazo sobre la ventana, donde ya se mostraban las estrellas de forma exhuberante. Escribió una línea: "Anoche soñé contigo. Otra vez" 13/07/2009 12:39 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Goethe![]() Después de tanto tiempo, me he dado cuenta. No eras más que un hermoso yunque en busca de otro martillo. Melencholia I![]() Siempre que te vengo a ver te tengo de hallar o estudiando o dibujando o trazando. Bien sería tomases algunos ratos de placer, porque como sabes, la mucha continuación del estudo engendra melancolía, y la mucha melancolía incita y mueve enfermedades. No sin causa el viejo Catón manda entremeter placeres a vuelta de los cuidados. Diego Sagredo; Las medidas del romano; 1564 * Grabado: Melencholia I, Alberto Durero, 1514 20/01/2009 00:28 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Marco Aurelio![]() Es sencillo ver cuándo uno esta equivocado. Cuando tiene la impresión de que el mundo entero se equivoca. Marco Aurelio, en el libro que dejó a sus hijos llamado "Meditaciones" venía a decirles que no se enojasen o apenasen por aquello que, siendo de su naturaleza, pudiese afectarles negativamente, porque no estaba en sus manos evitarlo. Si uno trata de que el mundo sea un poco mejor, de ayudar a cualquiera que lo necesite, de esforzarse por una idea y por un fin, y a cambio recibe un mundo un poco peor, el desierto completo a la hora de apoyarse, y el hurto de los fines sin que medie esfuerzo alguno... No es el mundo el que se equivoca. Pero está uno de más. No tiene sitio 29/10/2008 22:02 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Ego Ruderico![]() La gente fue saliendo. Lentamente. Al alba, en trenes ruidosos y torpes que trataban de esconderse por áridas vaguadas. Los perros que no tuvieron la suerte de terminar ahogados en el fondo del río con una piedra atada al cuello, murieron persiguiendo al tren dias y noches, o atropellados por él. Las tierras fueron quedando yermas. Las casas fueron saqueadas, y sus puertas secuestradas. Los gorriones emigraron al pueblo de al lado, donde unos ancianos agrietados los vieron llegar y supieron que su hora estaba cerca. Las viviendas quedaron violadas y aturdidas en medio del páramo naranja. Las flores se subieron a las tumbas extrañadas de tanta calma. Fue una noche. El pueblo quedaba atrás, y el tren se resguardaba entre la ténue silueta de las montañas dejando que su humareda flameara al viento como la capa de la misma muerte. El silencio conquistó el lugar, y ni los fantasmas quisieron quedarse. Fue hace poco, no tanto. Fue no muy lejos, aqui al lado. Quizá ahora, quizá aqui. 14/10/2008 03:17 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Roadside![]() Aqui me pongo a cantar Al compás de la vigüela Que al hombre que lo desvela Una pena extraordinaria Como el ave solitaria Con su cantar se consuela ... De "El Gaucho Martín Fierro", Juan Hernández, 1872 12/10/2008 00:52 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Beowulf![]() ¿Quien anda ahi? - gritó nervioso desde el fondo de la intrincada cueva, y retrocediendo hasta una de las grietas más estrechas y escondidas. Las sombras avanzaban subiendo por las bóvedas de piedra cristalizada. Como un amanecer, el indeciso brillo anaranjado de una antorcha fue penetrando levemente en el último apéndice de la tierra. Miró a una vieja espada semienterrada en el suelo, pero estaba demasiado lejos para que su miedo la alcanzase. Finalmente, una silueta encorvada apareció portando la tea ante él. ¿No vas a salir ahi afuera a matar a la bestia? - Inquirió la silueta. Miró al suelo por un segundo, aún atemorizado. Después recorrió con su mirada el interior de la cueva en un silencio hiperventilado. Incapaz de articular un paso. Al tenue resplandor de la vela, la vieja espada semienterrada brilló lánguidamente. Pareció haberse abierto la cueva como el patio de la casa de un fósil milenario. Alzó la vista, y pareció dar un paso fuera de la grieta que le cobijaba... 18/12/2007 09:40 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Los fantasmas de Zaragoza![]() Hoy he creído verte. Ha sido sólo un segundo, un nanosegundo. Creía que había conseguido olvidarte, que estabas en el baúl de las cosas olvidadas. Las cosas importantes, en un baúl estiloso. Pero olvidadas. Y no. Ha sido un segundo, un milisegundo. He temblado. Hasta que he descubierto que no eras tú. Pero ha sido un segundo agotador, como una eternidad. He temblado. No entiendo nada, Cristina, no lo entiendo. 22/11/2007 23:07 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. El señor de las arenas![]() No fue todo en balde. Simplemente no hubo nada. Al final, no fue un camino, sino un deambular. Cuesta descubrirlo, al menos hasta que al final acabas llegando al lugar del que partiste. Que no han pasado mil kilómetros, sino cien metros, que no han pasado cien años, sino diez minutos. Pero la impresión es de que, al igual que el universo en expansión, todo está más lejos a cada minuto, todo más oscuro. No acerté en ningún cruce, en ningún mensaje. Y si acerté fue por error. Ahora entiendo que quizá todo no ha servido para nada, que no ha sido más que una persistente alucinación. Nunca fui tan clarividente como el día en que descubrí al Señor de las arenas. Nunca 16/11/2007 16:59 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Supernova09/10/2007 22:41 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Asfixia![]() El lago más tranquilo puede esconder las aguas más revueltas. Otra vez al borde del borde, en el límite del límite. 03/10/2007 21:44 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Et in arcadia ego![]() Todo va bien Todo es magnífico Repleto de exitos, de estimulos Dinero, relaciones. Todo es perfecto Lo cambiaría todo por tenerte más cerca 22/09/2007 22:52 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. El día de la nube![]() Hay días en los que parece que una nube haya quedado amarrada en nuestras cabezas. Despiertas de un traspié, saliendo de un sueño demasiado real para ser bonito, y antes de llegar al baño ya has roto setenta veces siete espejos de la mala suerte. El día en el que maldices al desierto por no esconder piedras bajo las que meterte. Ese día en el que te muerdo, justo el día que necesitas mis caricias. Hace seis meses desde esta mañana. Sé que esto acabará. Si consigo que amanezca. Ars Moriendi![]() Solo quiero creer. Después de todo Urnenfetteln![]() Una vez más, no estuviste. Sé que no hay mala intención. Probablemente ni siquiera hay intención. Es sencillo, he muerto. Nada hay ya que tenga que ver conmigo. Todo tan lejos, todo tan frío. No hay ni cenizas del lugar donde viví, y yo mismo soy un puñado de cenizas. Ahora vendrá otra cosa, seré otra cosa. Pero no vengáis a buscarme, no vengas a buscarme. Porque ya no me encontrarás, ni habrá flores donde estuve. Sólo una sombra 31/07/2007 13:15 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. El viaje![]() S, justo antes de D. Luego S, a las puertas de F y L. M, justo antes de M Y ahora, otra vez...
16/07/2007 22:00 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Flores![]() También a tí te enterré. Os enterré a las tres. En un desierto salitroso de piel cuarteada por los vientos. El lugar al que los indígenas llaman "Valle del Fin". Pasé por allí hace poco. Desde los aserrados riscos que lo rodean, ví el fondo del valle. Allí, en una mancha de tierra removida, habían crecido flores de todos los colores. Que pronto...![]() El desierto acaba convirtiéndose en uno mismo. Yo soy el desierto. De manera que acaba por no quedar nada alrededor. Las arenas y yo. El tipo más egoista del mundo. Creo que nunca podré pedirte perdón lo suficiente... Llamada perdida![]() He decidido que no voy a llamarte nunca más. Incluso para el más irracional de los creyentes como yo, la fé tiene un límite. No puedo creer que todas mis llamadas se pierdan, todos mis mensajes, todos mis correos. Que tu móvil sea el único del mundo en el que no quedan registrados mis intentos desesperados de saber que sigues existiendo, mis gritos de pánico en la oscuridad de este sótano. No puedo seguir creyendo más correos perdidos más citas olvidadas, más tecnología malvada que no hace más que separarnos. No puedo soportarlo mas. Simplemente cambiaré una forma de dolor por otra. Pero no voy a llamarte nunca más, no puedo hacerlo, no lo haré, poniendo rumbo al mar lleno de sargazos que es el olvido. No voy a llamarte nunca más. Hasta la próxima vez. 10/06/2007 14:04 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Sueños perdidos![]() Ya no te toco en mis sueños. Recuerdo casi todos y cada uno de los sueños en los que has aparecido. Pero especialmente el primero. En el que te besaba, en el patio de un colegio perdido en la memoria, del que no recuerdo casi nada más que aquel rincón en el que en el sueño que recuerdo te besaba en la boca como un actor de Hollywood. Teníamos cinco años. Y casi aún siento en el pecho el peso dulce e inexistente de aquella vez en la que soñé que no hacíamos nada. Simplemente te apoyabas sobre mi, tu cabeza en mi pecho, mientras ambos mirábamos un paisaje. No hacíamos nada, sólo nos fundíamos en uno. Recuerdo cómo venías a mi casa, una casa que no existe, cómo me abrazabas, cómo, reina taumaturga, me curabas sólo con cogerme la mano. Fue hace mucho, en el futuro. Ahora sueño que te veo de refilón en un coche, y ni siquiera puedes saludarme. Ya ni siquiera en mis sueños puedo alcanzarte 05/06/2007 22:34 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Senderos![]() Es extraño. Había allí mucha gente. Y un texto del que yo mismo no me acordaba muy bien, pero que no quedaba mal. Escrito sin mucha fe pero con mucha ilusión, paradoja increíble. Siempre un placer poder ayudar a los amigos. Estaba Virginia, de la que incomprensiblemente nunca me enamoré pero que es la mujer más atractiva que haya conocido nunca. Un atractivo que intimida, y que va mucho más allá del fisico, que ya es decir. Y estaba Ana, una mujer de la que me enamoré incomprensiblemente una tarde gris de un gris mes, cuando ella era mucho menos atractiva que ahora y yo mucho menos tonto. Un sitio repleto de gente, en el que, como casi siempre que hay mucha gente, me sentía un tanto incómodo. Aunque por suerte está siempre gente a la que apetece mucho saludar y que le rebajan a uno la tensión. Como Vicky, o como Victor y Marisa. Volví hasta el coche casi sin hablar. Pensando en lo absurdo que es tomarse la vida tan en serio, y en lo especial que es ese tipo llamado Tausiet. Una de las pocas personas que pueden disfrutar de cualquier día del año llevando sólo en el bolsillo un mechero y algo de tabaco. Y hacer de ello algo especial. Un tipo del que nunca se acaba de aprender. Un tipo de otro tiempo. Por el camino oscuro del coche, volví a hacer una tablilla de defixión electrónica. Uno de esos actos que, a puro de repetirlos, se han convertido en superchería. Te mandé ese mensaje que tú sabes, para decirte eso que recuerdas y a lo que no harás caso una vez más. Pero mandado está. Si no pasa nada, no será culpa mía, sino del Demiurgo. Me digo a mi mismo intentando ponerme la venda antes que la herida. Y deseo que contestes con la amargura del silencio respondiendo. En medio de la noche desoladora del actur, que es más desoladora que la de la ciudad romana, digamos, saludó mi indolencia una mano provecta. Un hombre ancianísimo y una anciana medio tullida se apoyaban entre dos coches. Paré. Dos ancianos perdidos y agotados. Solo supieron decirme que vivían en una calle cuyo nombre ya no recuerdo, bastante lejos de alli. Ella estaba desvalida de sus piernas y el ni siquiera sabía donde estaba. Es curioso lo mucho que el señor se parecía a mi abuelo. Mi abuelo Manuel murió antes de lo que a sus nietos nos tocaba, hace 25 años, cuando yo tenía 6. Casi no tengo de el recuerdos, pero a pesar de ello, me cruzo de vez en cuando con ancianos que tienen la edad que ahora tendría el y me recuerdan a su recuerdo de forma a veces impactante. Con precisión, porque de el casi no tengo recuerdos. Sus manos afiladas apenas tenían fuerza para subir a mi coche. Me ofrecí a llevarlos, claro. Mi abuelo, si viviese ahora, seguramente tendría las mismas dificultades para subir a mi extraño coche. A mi viejo maestro inglés, al que le digo las cosas que debería decirle a mi abuelo si no se hubiera ido cuando a sus nietos aún no les tocaba. Les llevé a la calle, como un taxista fantasma, intentando sacarles la angustia del cuerpo, aunque será su cuerpo el que se vaya de la angustia más antes que después. Ella sólo estaba desvalida de su físico, y recordaba perfectamente el camino. El estaba desvalido de mente. Así que hacían una pareja perfectamente compenetrada y desvalida. Bajaron del coche con mi ayuda y con dificultad. Quisieron pagarme, en vano, claro. De vuelta a casa, en el garaje, coincidí al fin con el dueño de ese precioso Volvo S40 de primera generación que aparca dos plazas más allá. Es un negro senegalés, que tiene un espejo en el fondo de la plaza. Hermosa metáfora. No se de qué, pero hermosa. Apagué a los Red Hot Chili Peppers, y entonces se oyó la música que surgía del Volvo. Y no era Yussou N'Dour o Salif Keita, sino Julio Iglesias. Que salía de ese precioso Volvo, discreto y nada espectacular, pero lleno de encantos. Como las mujeres de las que suelo enamorarme. Siempre sin exito, como al adivinar la música de mi vecino de garaje. Llegué a casa, y en el correo no había ningún mensaje tuyo, otra vez. Y aquí estoy, escribiendo esto como un idiota, en vez de estar durmiendo. Escribiendo esto para que mañana, cuando despierte para salir con mi bicicleta, no me haya olvidado de que sucedió de verdad. Ojala fuese tan bueno escribiendo que hubiera podido inventármelo. Ojala pudiese entender lo que sucede. Cierro los ojos... La línea no es tan visible, tan amplia. No hay una línea roja pintada en el suelo al borde del desierto...14/05/2007 15:49 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Duel![]() Me sigues. Sé que me andas rondando hace tiempo Juegas conmigo, como un gato con un pájaro herido Puedo correr, zafarme Pero no podré escapar Nunca vienes a rondarme cuando mis alas baten poderosas, vieja zorra... Siempre juegas sucio 27/04/2007 02:50 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Sin razón![]() A pleno sol Sin refugio 26/04/2007 00:06 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. El ojo![]() Otra vez, el ojo y la cámara Como el dia del eclipse Como en la montaña de nubes Como en el castillo de los cielos Como en la noche del cometa Y la tierra. Y tu. 24/04/2007 23:06 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. El camino![]() En algún momento, hace un tiempo indeterminado, acabé convirtiendo mis sueños en obsesiones En aquel tiempo, sucedía lo que debía suceder. Hoy, cualquier cosa que pueda suceder, sucede. Boreas![]() Sin saber muy bien por qué. O sabiéndolo del todo, como tantas otras veces. He sentido la necesidad de reabrir esta ventana. En la semana en la que pisé la nieve en Remolinos y luego en Ordesa. Por las mismas razones vaporosas que me llevaron a cerrarlo. Si a alguien le interesaba, seguirá viniendo. A quien le diese igual, seguirá ignorándolo. Siempre pensé que El Señor de las Arenas era una vía de comunicación, aunque fuese tan débil como un mensaje en una botella. Ahora que sé que es sólo un agujero en el suelo, ahora puedo reabrirlo tranquilo.
28/03/2007 01:05 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. La última llamada![]() Siempre volviendo sobre ti. Te quiero. O al menos sé que no tengo alternativa. Si ahora mismo, mientras escribo esto, me llamases desde cualquier lugar pidiendo mi ayuda, antes de llegar la noche habría cruzado el mundo para estar contigo. Aunque fuesen solo diez minutos. Si me necesitases, en cualquier situación, para cualquier cosa, lo más peregrino. Incluso aunque hiciera años que no nos hubiésemos visto. O meses, como ahora. Sé que te quiero sin paliativos, sin que pueda elegirlo, y que siempre seguirá siendo así, pase lo que pase. Pero por hoy, hasta que la noche vuelva a borrar las sombras, me voy a permitir odiarte con todas mis fuerzas. 08/02/2007 16:42 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Parábola del abuelo huraño![]() Mi abuelo era viejo. Olía mal, tenía mal humor y era huraño. Es cierto que no íbamos a verlo demasiado antes de que tuviésemos que acogerle en casa, pero en realidad era su carácter. Tenía los pulmones débiles, y por eso se duchaba lo menos posible, y por eso olía mal, y por eso no íbamos a verle, y por eso no tomaba medicación, y por eso tenía los pulmones débiles. Mi abuelo había estado en la guerra. Y fue agricultor y ganadero toda su vida. No sabía encender la tele, pero sabía muchísimo sobre cosas de la naturaleza, aunque el ni siquiera usaba esa palabra. Mi abuelo recitaba páginas enteras del Poema de Mío Cid, aunque no sabía leer. Y usaba palabras, yo que sé qué palabras. No las había oído a nadie hasta que un día vi en un concurso de la tele que eran castellano antiguo, y algunas árabe. Aunque él no sabía leer. Pero mi abuelo era huraño. Ninguno de sus hijos quería aconsejarle, ni ayudarle para que se pusiera bien, se vistiese mejor, y saliese de casa para conocer gente, para que le cambiase el carácter un poco. Porque tenía el carácter huraño, porque nunca hablaba con nadie, porque nadie iba a verlo, porque tenía el carácter huraño. Pero un día vinieron los de la empresa americana. Eran altos y guapos. “NewGrandpa” se llamaban. Nos ofrecieron cambiar a nuestro abuelo por uno mucho mejor, más simpático, más joven, más alto. Recuerdo que se llevaron a mi abuelo, a una residencia dijeron, aunque no nos dejaron señas. Cuando abrió la puerta de su casa, se limitó a coger su viejo abrigo y salir, como si estuviese al tanto de todo, aunque nadie le había dicho nada, porque nadie iba a verlo. Mi abuelo nuevo era joven. Viste más moderno que yo, le gusta la música pop, habla inglés y sabe bailar. De hecho tiene un extraño acento cuando habla castellano, y no usa palabras raras. Mi abuelo tiene unas manos más finas que las mías, y sabe comprar en el Alcampo. Pero las plantas de la casa de mi abuelo se han muerto todas. Mi abuelo viene a casa a comer los domingos, y trae deuvedés, y nos habla de la película de la noche anterior. Pero no nos interesa nada de lo que dice. Hace poco le descubrimos una arruga. Hemos llamado a “NewGrandpa”, y vendrán mañana a traernos un nuevo abuelo. Este tampoco hablará con palabras antiguas, ni recitará poemas, pero vestirá aún mejor, y sabrá programar el DVD. Las plantas de casa de mi abuelo son ahora de plástico, y sus libros se los llevaron en el primer viaje los americanos. Mi nuevo abuelo no hace más que hablar de muchas cosas como si tuviese una televisión dentro, recita frases enteras de los anuncios, aunque viste muy bien y es dicharachero. Solo quiere comprarles cosas a mis hijos, y que ellos le compren otras absurdas, da igual cuales, y pasar el día en el centro comercial. Pero a mis hijos les aburre soberanamente. Me pregunto dónde estará mi abuelo de verdad, ahora que mis hijos me preguntan quien fue el Cid, y cómo se planta una lechuga. Ojala le hubiese escuchado, cuando no había quien le visitase. Mi abuelo era huraño, y yo cada día me estoy volviendo más huraño. Desde hace un tiempo tengo mi abrigo preparado detrás de la puerta. Idioteces![]() Cuantos más errores encuentra uno en el mundo más probabilidades hay de ser uno mismo el único error, supongo. Cuanto menos entiende uno el mundo, más probabilidades hay de ser uno mismo un garabato incomprensible. No entiendo nada. Straigth Story Como una piedra, que se deja llevar en el agua para encontrar el camino más corto hacia el fondo, que es su objetivo.Si es que hubiese fondo... Huida en círculo![]() Al final, querido parásito, pareces ser más fuerte que yo, o al menos igual. Tanto tiempo has habitado dentro de mi, desde hace tantos años, que a estas alturas me resulta difícil saber cuándo hablo de tí y cuando de mí. Y hasta qué punto seamos diferentes. He comprendido, aunque tarde, como siempre, que en realidad tú no eres otro que una parte indisoluble de mí. Al final, no había nada que curar. Sólo había que adaptarse a unas nuevas ordenes, a unas nuevas restricciones. Eso que tan mal se me ha dado siempre, paradójicamente. 24/01/2007 16:40 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Sin palabras![]() Estás ahi. Siempre, emboscada entre mis libros, a la espera en los escaparates. Soplando canciones a mi oido, desde altavoces fantasmas. En los ojos de otras, como un conjuro que roba el alma. Estas siempre, para que te ame, para que te odie. En mi llanto ansioso, en el llanto con el que humedeces mi pecho. En ese bar. En el abrazo de esta mañana. Todas mis palabras son vacías. Mis intentos, las huidas. Al final, sólo estás tú. No yo, tú eres Itaca. El más amado lugar, al que sólo podre llegar al final de todo, justo antes del final. Te quiero 13/01/2007 23:30 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Sin respuesta![]() Todas las dunas se parecen. Ya he vivido esto. Entre el limbo de mi cálculo irracional (inoportuna paradoja) y el reino de lo verosimil. Alimentado por indicios imposibles que surgen siempre del mismo escenario manipulado por mi. Ante un eco que ni siquiera contesta con evasivas a lo que se le pregunta. Como si no existiera, como si no mereciese respuesta. Como si pudiera hacer de tí y de mí en este anfiteatro de las arenas. Ya he vivido esto. Ahora recuerdo cuánto dolía. M Como si todo volviese. La emoción, el estímulo, el miedo, la turbación, la oscuridad, el timbre de tu voz, tu nombre desconocido. Ahora comprendo la eternidad que ha pasado. Es leve, casi imperceptible. Es extraño, dificil de describir. Envuelto en razón delirante, como los Me he esforzado tanto en ocultarme durante estos años en el desierto como por amar a las piedras. Y después de todo, aparece este viento húmedo del pasado, con aroma a tierra mojada. Era esto, estoy seguro, lo que hace valer la pena no haber muerto en las arenas. Lo que me ha mantenido vivo, en el fondo. Es tarde ya, la travesía me espera. Centro![]() Quizá después de todo, soy el único que no lo sabía. Después de los llantos, los versos, los caminos cortados, los cortados sin camino. Todo el rato hablaba de ti. No hay una puerta en el horizonte del mar. Soy esclavo tuyo, para siempre, encerrado en un mundo hecho a mi medida. Solo puedo aspirar a elegir acompañado de quien dedico mi tiempo a añorar tu gloria Eros y Thanatos, claro El señor de Solihull![]() Me soportas Con tus anchas y ancianas entrañas. Inglesas Hemos vivido juntos, por eso sabes de mi más que muchos que tienen más conexiones neuronales. Pero tu comprendes. Te maltrato, como estupido que soy, como maltrato a todo lo que amo. Pero me soportas, y me enseñas Con tu ronca voz, en medio de la lluvia, rodeado del caos de la gran ciudad, o en la estela polvorienta de un paisaje Cada vez que me llevas, con tus lentas acciones, tus lentas palabras, me haces mejor. Como a un torpe Adso de Melk. Nunca serás Lord. Pero eres sabio. Se que tu tiempo llegará un día. Antes que el mío. Pero ya eres inmortal. Sólo eres un coche. Maestro. Guy Montag![]() Solo un enorme espasmo. Todo vacío. Despreocupado, como nunca Cerca del abismo, como nunca Tetractys![]() Bajo la montaña sagrada Al sol poniente Alli habitas Eterna Phascivm![]() Vuelvo. Aquí, a frecuentarte, a hacerme el encontradizo Aunque ya no eres tu, eres otra Por eso te quiero lo mismo Porque eres tu de nuevo. Pero por fin no eres tu Y todo empieza ahora Piros![]() Una vez más, al final Cuando el fin deseado está tan cerca que casi se huele. Después de tantas jornadas de camino, de obstáculos superados con un solo objetivo Al final, ese hermoso sendero que se desvía
El espectro![]() Corro los lejanos parajes de tus sueños envuelto en sombras, sembrando vientos sordos en tus silencios eternos. Evitas cruzar mi mirada invisible con la tuya, cuando en la calle pasas junto al hueco en el que tu diapason desafina. Rasgo tu perfume dulce esparcido en la provincia que gobiernas, y tu pelo roza mi cara fantasmal cuando surco las aguas marrones que llevan a un negro mar que no eres tu. Soy un espectro. Ulises andrajoso![]() Los objetivos, los sueños, los fines gloriosos, no existen. Más bien aquello perseguido gusta de presentarse inesperadamente y en aspecto andrajoso, como Ulises al retornar a Itaca. Por eso el riesgo de matar a los propios sueños es mayor cuanto más cerca se encuentra uno de ellos La chica atractiva![]() La chica es atractiva. No sé si el bar tiene música, y eso que llevo un buen rato dentro, pero el repiqueteo de los platos y los vasos de café sobre la barra y las mesas es mejor que si la hubiese. El camarero es un tipo a las puertas de la vejez, educado, eficaz, y que mueve a tratarle de usted. Pero de usted como aquellos amigos del siglo XIX, que se seguían tratando de usted después de cincuenta años de trato diario. Quisiera ir al baño, pero un amable ecuatoriano está sacando los barriles de cerveza justo por el estrecho pasillo que conduce hasta él. Al lado, más allá de un enorme espejo, otras personas iguales que las de la entrada, pero todas zurdas, siguen tomando café un poco aceleradamente, y al fondo una puerta da a otra calle en la que todo es igual que esa por la que he entrado, solo que al revés. Entonces entra ella, despreocupada pero apremiada. Saluda con naturalidad al camarero venerable y a algunas mesas que están detrás, mientras pide un café y se enciende un cigarro a la vez. Sin duda trabaja por aqui cerca. Apura su café y su cigarro mirando a la calle a través del espejo de la barra, y repasando de reojo el periódico que yo hojeo repasándola de reojo a ella. Es rubia. O quizá morena. Tiene el pelo rizado, pero a veces es liso. Y cruza las piernas sobre la banqueta, balanceándo su fina sandalia, como en una canción de Sabina, como si el metro pasase por la puerta. Tirso de Molina, Sol, Gran Via, Tribunal... Santander. Consigo ir al baño, dejando el periódico y parte del cortado sobre la barra. "Cuando vuelva pagaré su café" pienso entre otras tonterías mientras entro en el pasillo. Cuando salgo, ella está recibiendo los cambios mientras miraba hacia la tele, aunque a mi me gustaría pensar que me buscaba con la mirada. Así que me ahorro 0'90€ y un posible ridículo. ¿Tendrá su propio negocio? quizá una mujer independiente que ha abierto una tienda única en Zaragoza, una mujer moderna, de esas a las que pone nerviosa que les abran las puertas, de esas fuertes e independientes, de esas modernas, decía. Paso junto a ella y liquido el café sin sentarme en la banqueta, mientras se despide dulcemente y sale a la calle. Y yo la miro en el espejo de detrás de la barra, como si estuviese escapando de un cuadro de Manet y no fuese volver nunca más a ser unas cuantas pinceladas juntas en un pastoso lienzo matutino. Me escondo de nuevo tras las gafas de sol, y salgo a la calle. La chica atractiva está abriendo una persiana justo al lado. Pienso que de espaldas es igual de atractiva que de frente. Cruzo la calle mirando a un lado, al otro y hacia atrás, jugándome los sueños entre el tráfico. La chica atractiva entra en la tienda. La tienda es una tienda de lencería, con un escaparate de sensual lencería. Es tan dificil ser un hombre a la moderna... Tartaro![]() No soy tímido. No soy tonto. No soy huraño. No soy homosexual. No soy retrasado. No soy mormón. No soy estúpido.
Simplemente, no sé amar. Crónicas... Un minuto antes era invierno en Zaragoza09/09/2006 19:45 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. La Balada de Kamala![]() Como uno de esos universos que se expanden indefinidamente. Todo está mas lejos que cuando estuvo cerca, hasta el punto de que nada parece estar cerca ya. Como un inmenso salar en el que la única e impertinente compañía es la propia sombra, atada a los pies como el cepo testigo de una pena que es uno mismo. Algo pasó cuando, dejándome llevar como la piedra en el lago, buscaba el camino más corto hacia el fondo. Y ahora no hay mas fondo que un horizonte huidizo. Solo sé que una vez ame, aunque a ciencia cierta no sé si fue amor o solo una cubertería repujada. O quizá una grapadora oxidada. Y ahora busco grapadoras oxidadas con las que demostrar mi amor a las peregrinas que pasan junto al roble quebrado por el rayo, aquel junto al cruce. No deben de tener nada que grapar. Y luego este pertinaz viento caliente que rasca la corteza de los cajicos... Apvd Ara Fluvvim![]() Estoy aqui Y tu tan lejos que necesito mis prismáticos hechos de recuerdos para intuirte. Es el tiempo de la parada de los golpes, el desfile de la nada. El horizonte es nítidamente vacío, y dedico cada día escrupulosamente a equivocar las palabras con las que equivocarme. Los pájaros de verano, las aves de paso, sobrevuelan mi laguna maloliente sin que ellas ni yo decidamos abandonar nuestra estúpida actitud, en espera de una mano equivocada a la que tendernos. Y mientras, el río sigue hablándome en un idioma que me empeño en desconocer. En este atardecer solemne. Todo ha cambiado. Todo permanece inmóvil 13/07/2006 00:17 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Cerrado por derribo.18/06/2006 01:07 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Lejos![]() ¿Por qué me abandonas? ¿O soy yo el que se va? 05/06/2006 00:54 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. ![]() Morir de sed arriba de la montaña o Caer despeñado bajando hacia el río ... A veces tambien, alcanzar el agua 31/05/2006 05:12 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. ¿Luz?![]() Todos los locos acabamos siempre hablando de los templarios, antes o después. Los templarios están por todas partes, en todo aquello visible u oculto, dicen. Después de cruzado el mediterráneo... En el puerto ante mi proa ondea la misma bandera con la cruz patada, igual que ondeaba en aquel del que tuve que huir, aquella ya lejana y oscura noche de Febrero de hace demasiados años. Al final, bajo el señal de la orden, sobre la contraescarpa inexpugnable del mundo caprichoso... Quizá los templarios estén por todas partes...
28/05/2006 23:40 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Aviso![]() Nada que ofrecer Disculpen las molestias 15/05/2006 11:45 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Hoc Vincitvr![]() El camino es cada vez más estrecho, más empinado, más duro. Cada vez más cerca del destino, pero cada vez más lejos. Y ya no hay señales en el cielo, las cruces en llamas no trepan a la carrasca, no hay sueños premonitorios la noche antes de la gran batalla. Ahora que sé de qué está hecho todo no puedo enamorarme de tus mitocondrias, de tu hipotálamo, de las dendritas que llevan la hégira. Ya no cruzas mis sueños descorriendo la aurora, con tus rosados dedos 09/05/2006 00:18 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Brandano Ojala pudiera aprender a quererte. Después de tanto tiempo, de tantos callos en el olvido. A volver a soñar contigo, a temblar al oir tu nombre. Ojala me angustiase nada más dejarte pensando en cuando volver a verte. Ojala pueda aprender a amarte, estés donde estés, seas quien seas.Itaca![]() Hoy sé que estoy vivo, porque me duele tanto que quisiera morirme. Ojala pudiese arrancarte de mi, para asi poder aprender a quererte. Y no quererte de esta forma egoista y ultramontana, capaz de cruzar desiertos y montañas. Da igual el tiempo que pase, un día o cien, un mes o mil, un año o diez. Da igual lo profundo que haya sembrado de sal los campos de mis sentimientos durante ese tiempo. Al verte siempre acaba rebrotando la jara, el deseo apasionado de la primavera en verde cartulina. Todo lo que soy está en tí. No tengo otro sitio en el mundo adonde ir, en el que poder refugiarme. El resto es lo que queda en mi vida. Un largo viaje apasionado, lejano, excitante, pero amargamente melancólico. Soñando cada noche que al alba frente a mí volverán a estar las costas de Itaca. Vasudeva![]() En el fondo mentimos. No hay posibilidad alguna de evitar los errores de otros. Nadie escarmienta en cabeza ajena. Y por mucho que uno se prepare para el más fabuloso reto, el detalle más nimio le puede hacer fracasar. El detalle que sólo la experiencia puede prever. Probablemente el éxito no es más que una variante probabilística del fracaso. En el caso de que ambos existan. Y por tanto esté tanto o más sometido al número de intentos que a las cualidades frente al reto. Solo que un día, en el intento que hace el número setenta veces siete, puede uno preguntarse si esto será así. Si efectivamente al final, aunque sólo sea por puro azar, llega el objetivo perseguido aunque nada más sea para constatar que no ha perseverado uno en balde. Al final, la vida no es más que el resultado de la gestión de todas las ocasiones perdidas. Algo así decía Henry Miller. Quien sea capaz de aprender, encajar y corregir los efectos de esos fracasos parciales probablemente será capaz de ser más feliz y de hacer más felices a los demás. En caso contrario, se puede entrar en un laberinto de causas y consecuencias, de razonamientos abstrusos, de preguntas irresolubles. Si aquel día sencillamente te hubiera besado, todo habría sido distinto. Si hubiese ido a aquella fiesta. Si te hubiese abrazado dos días antes. Si hubiese dicho "rápido" cuando era preciso hablar rápido... Nunca volví a tener ocasión de besarte, aquellas fiestas se acabaron, no puedo abrazarte a 100 km de distancia. No sé si volverá el tiempo de hablar rápido. Epimeteo![]() Llegué hasta el negro ponto a despedirme del fuego robado a los cielos. Estoy harto de perder cosas que no existen 27/02/2006 15:12 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. No26/02/2006 22:27 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Zaragoza oculta![]() Es curioso. Te amo como amo a Zaragoza. En histriónico silencio. Con el rictus helado del héroe épico. Con un furtivo apasionamiento que solo vive en los rincones de ti que ni tu misma conoces. Con completa incompetencia. Y una mezcla de decepción. Sin comprender, en el fondo. 13/02/2006 23:35 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. E Eres un ángel. Pero un ángel del crepúsculo. La última habitante de esa aldea decadente que son mis sueños09/02/2006 01:11 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Vuelta![]() La vuelta al mundo empieza por un pequeño paso
La vuelta al mundo empieza por un pequeño paso Manuscrito encontrado en Zaragoza![]() "Today someone is thinking about you, caring about you and keeping you in their thinkings ---------------------- Especially for you" 17/01/2006 22:39 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. En el mundo... Solo se oye el eco de mi propia cabeza16/01/2006 14:38 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Per fumum![]() Dejadamente, me fui deshaciendo de todo. Lo que escribí. Los lugares, las canciones. Los ojos cerrados contra el viento. Me he deshecho de todos mis recuerdos. 11/01/2006 22:53 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Leonard Shelby Iré para acabar contigo. Como todas las veces anteriores en que acabé contigo definitivamente.26/12/2005 12:41 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Decía un filósofo a su discípulo...![]() ¿Que és aquello que siempre deseaste? ¿Qué hace que una persona alcance sus grandes logros personales? Indudablemente la cantidad de esfuerzo puesto en ellos. No importa qué sea aquello de lo que uno ha llenado su vida, sino cuánto ha tenido que esforzarse para ello. Cuando se asciende a esa escarpada cumbre, no se ve más que otra cumbre más alta, más escarpada. Lo que importa es cómo intentas ascenderla, aunque esa agreste pared contraplomada te escupa una y otra vez. Aunque nunca la pases. No hasta dónde llegaste. No cuántas ciudades destruiste en la Celtiberia, viejo Graco. Sino cuánto fuiste capaz de amar. Ser amado. Soñar. Eso te arropará en tu decrépita ancianidad junto a las costas de Massalia.
13/12/2005 12:47 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. Como una pelicula Deseaba que hubieses sido la primera. De alguna forma, eres la primera.¿Fuera o dentro? ¿Y si al final, lo evidente fuese lo más impensable...?, ¿Si las cosas fueran lo que parecen, por descabelladas que pareciesen...?30/11/2005 01:41 Autor: petrus. Enlace permanente. Tema: Hacia Itaca... No hay comentarios. Comentar. SalComo la simiente de sal, junto a la que nada crece DelirioNo hay lógica alguna para todo esto. Aunque por otra parte es algo a lo que estoy ya acostumbrado. Después de cinco eternos años consagrado a conseguir verte de lejos en un paso de cebra, o poder compartir dos paradas de autobús contigo. Ahora vuelve a ser igual. Con una diferencia sustancial: entonces tu sólo recuerdo me hacía vivir, era mi principal argumento. Si las cosas iban mal, me bastaba con recordarte. Si iban bien es porque te veía. Ahora en cambio, quisiera morirme cada día. Y en mi vida, todo es una catástrofe. Ojala fuese un cretino, para poder decirte que me has abandonado. Ojala pudises pensar como un egoista, y echarte en cara que no contestes a mis correos, que no me llames. Decirte que te has olvidado de mi. Ojala te tuviese delante para pedirte perdon por dudar de ti. Para decirte que te he abandonado, que, derrotado por no poder estar cerca de ti, he dedicado todos mis esfuerzos a olvidarte. Y que por eso no te llamo cada vez que pienso en ti, y no he ido a ver tu casa. Dentro de algunos años volveremos a estar cerca. No me cabe duda. De nuevo tu habrás vivido diez años por cada uno de los míos. Seguiré siendo un niño para ti, seguiré viéndote inalcanzable y próxima a la vez. Seguiré aprendiendo a tu lado como no he aprendido con nadie. Y quizá entonces descubriré que nunca he dejado de quererte, por mucho que me lo haya estado diciendo a mi mismo. Que ahora mismo, mientras escribo esto, mientras no puedo recordar algunos detalles de tu cara, o de tu voz, te sigo queriendo como no he querido a nadie. Aunque se que no leerás esto. Que se lo cuento a un agujero en la red. No imaginas hasta que punto todo esto es una catástrofe. En la que, efectivamente, lo más importante que he perdido es a mí mismo. Irremediablemente. De Dracone... Desde el día en el que leí en el periódico por primera vez que se acercaba un eclipse anular. No podría olvidar aquella mañana, sobre la terraza de aquel bloque. Con mi vieja cámara y tu vieja camiseta roja de estar por casa.Aquella luz plateada y las nubes enrolladas en aquel largo husillo que cruzaba el cielo. Quizá aquel día pensé que podía pasar aquello que desease con más fuerza. Aunque no soy capaz de recordar si me atreví a desearte a ti. Ha sido hoy, al abrir la lente del telescopio. Cuando he encontrado la lente solar puesta. Cuando el corazón se me ha oscurecido en un noventa por ciento, y mi temperatura ha bajado a la mitad. Al abrir aquella caja que, la última vez que vió la luz, fue un maravillos día en que soñamos juntos, pero cosas diferentes. Nube negra Cuando busco el verano en un sueño vacío,cuando te quema el frío si me coges la mano, cuando la luz cansada tiene sombras de ayer, cuando el amanecer es otra noche helada, cuando juego mi muerte al verso que no escribo, cuando sólo recibo noticias de la muerte, cuando corta la espada de lo que ya no existe, cuando deshojo el triste racimo de la nada. Sólo puedo pedirte que me esperes al otro lado de la nube negra, allá donde no quedan mercaderes que venden soledades de ginebra. Al otro lado de los apagones, al otro lado de la luna en quiebra, allá donde se escriben las canciones con humo blanco de la nube negra. Cuando siento piedad por sentir lo que siento, cuando no sopla el viento en ninguna ciudad, cuando ya no se ama ni lo que se celebra, cuando la nube negra se acomoda en mi cama, cuando despierto y voto por el miedo de hoy, cuando soy lo que soy en un espejo roto, cuando cierro la casa porque me siento herido, cuando es tiempo perdido preguntarme qué pasa. Sólo puedo pedirte que me esperes al otro lado de la nube negra, allá donde no quedan mercaderes que venden soledades de ginebra. Al otro lado de los apagones, al otro lado de la luna en quiebra, allá donde se escriben las canciones con humo blanco de la nube negra. "Nube negra", Joaquin Sabina, "Alivio de luto", 2005. Joaquín Sabina, con letra de Luis García Montero. Música Pancho Varona y Antonio García de Diego Astrolabio negro El horizonte de afiladas dunas. Arenas, quizá de la mente, fallizas, movedizas. Entonces ¿Hacia donde? cualquier dirección ofrece suficiente garantia de vacuidad. O quizá más concretamente ¿Para que?. ¿Hasta cuando?. Tomar la decisión de ir hacia ninguna parte. O, para ser precisos,hacia la nada, de la que se procede. Este frío y afilado viento...de la infancia Sobre un breve viaje a Madrid Es una calle cualquiera, solo apta para perdidos, indígenas o peregrinos que buscan algún inocuo santuario. Por tanto un bar cualquiera, con restaurante y una minúscula barra a la que sus formas curvorectas hacen parecer aún más minúscula. Una mujer madura y ajada se apoya en un café con leche con algunas lentas palabras hacia la camarera, a la que aún no he conseguido ver la cara, después de tres cortados un carajillo y un revuelto. Debe de haber gente en el comedor, pero no viene demasiado ruido, quizá porque es sábado y los que tienen que trabajar tampoco están muy locuaces. La señora ajada insiste en sus lentas y carraspeadas palabras con la camarera "Anda que lo de Nueva Orleans..." dice mirando a la televisión. Hasta ese momento no había reparado en que existía una TV, uno de esos plasmas agazapados en un rincón, proyectando un infecto canal musical. La mujer ajada miraba a la televisión solo por escenificar. "Vaya problema" contesta la camarera, con su melena negra y sus gafas alargadas. Es delgada, y alta, con una larga melena negra recogida en una elegante coleta. Pero su camisa blanca y pantalón negro de alta escuela la hacen parecer una bailarina del Bolshoi cuando salta de la máquina de café a la registradora, y devuelve cinco céntimos brillantísimos a un joven con mono azul al que, inexplicablemente, no había visto en la esquina de la barra. Mientras miro de reojo a la tienda de la otra acera, que todavía no abre, se hace fuerte en la banqueta de mi izquierda una anciana señora que había saludado con familiaridad "Buenos días Ana", y luego repitiendo el saludo por su nombre de pila con la mujer ajada, el joven del mono azul que se había cruzado en la puerta, y un taciturno lector de periódico que aspira un café con leche de pie junto a la escalera. Ana contesta educadamente, y se pone de inmediato a prepararle una tostada "La tostada ¿verdad?". La anciana coge con dificultad una servilleta del servilletero que está delante de mi café cortado, y la pone parsimoniosamente sobre la barra. A continuación comienza a sacar pastillas de un pequeño monedero, de colores variados, tamaños insospechados y aspectos amenazadores. "Si no tienes tostadas ponme un tortel, Ana, no te pongas a hacerla solo para mi" le dice a la camarera. Pero Ana insiste en hacer la tostada, varias veces contra la insistencia de la anciana en no molestar, hasta que la insistencia de ambas está a punto de hacerse molesta para los demás, que observan la escena aparentemente rutinaria.Un ruido de plásticos detrás de mi me recuerda que la tienda no ha abierto aún, y tengo ya alguna prisa por ver todos esos artículos tan apetecibles. No sin cierta dificultad por las varias horas de autobús y algún transbordo de metro, me giro para comprobar que el ruido de plásticos proviene de un enorme ramo de rosas tras el cual se parapeta un repartidor treintañero con una sonrisa entre pícara y tierna. Dice un nombre que empieza por "Ana", a lo que la mujer ajada responde con una melancólica exclamación. "¡Que bonito!" dice mientras una sonrisa abrileña sorprende a su arrugada boca. Ana afirma con seriedad "Soy yo", mientras recoge el ramo sin mover un músculo de su afilada cara. "¿Es Nacho?" pregunta la mujer ajada, a lo que Ana responde con un lacónico "No", acompañado de una marginal sonrisa a nivel de comisura. "Y esto" añade el repartidor alargando a Ana una pequeña cajita con aspecto de encerrar una petición de matrimonio, una disculpa o un perdón dificultoso. Ana lo recoge con rígida sonrisa, mientras la anciana de las pastillas y la mujer ajada cruzan sus melancólicas miradas en busca de algún recuerdo traspapelado. Ana firma la entrega, y recoge el ramo de flores en la trastienda del bar. Sale de nuevo a la barra con una tímida sonrisa sobre su camisa blanca. Las mujeres continúan esperando una confesión que no llega, mientras sigue preparando la tostada de la anciana de las pastillas. "Un euro" me dice. Dejo la moneda sobre la barra, mientras un hombre manchado de pintura blanca ocupa educadamente la banqueta que acabo de dejar caliente. La mujer ajada sigue sosteniéndose sobre su café con leche mirando de reojo al ruidoso ramo de rosas. La anciana de las pastillas corta con dificultad la tostada, y descubro que el joven del mono azul nunca llegó a salir del bar, y sigue apostado en el extremo de la barra. Al salir por la puerta, dejando entrar a otro muchacho con mono de trabajo, tropiezo con la voz de Ana "Gracias, hasta pronto". La calle anodina sigue ahí, y la tienda ya ha abierto. Es sábado por la mañana, y la poca gente que anda por la calle acierta a duras penas a refugiarse en los pocos bares que están abiertos... Cuentos de la luna pálida de agosto Habia pasado un par de veces a mi lado, mirándome de reojo mientras un hombro y la cadera seguían un ritmo balcánico con seductora indolencia. Su cintura, vagamente oculta bajo una especie de peto, incapacitaban para ver nada mas alli. Ni dardos, ni luces, ni gente entrando y saliendo. Supe que algo especial iba a suceder cuando se acercó a mi, lentamente, sin dejar de seguir aquel ritmo de tambores, cajones y trompetas.Me habló al oido. Las luces pardas y el olor de psicotrópicos dejaban de existir junto a aquellos insospechados ojos azules de larga melena negra. Volvió a marcharse hacia el fondo. Los recuerdos salían huyendo por la ventana para dejar sitio a la emoción y la sensualidad. En aquel lugar enigmáticamente mágico, en aquel tiempo aparentemente inofensivo. Alli sucedió todo. Una pasión sin medida, miradas eléctricas, sonidos acústicos, y caderas rítmicas. Lo inesperado, lo deseado, lo soñado. Aún recuerdo a cada momento las últimas y sugerentes palabras que me dijo acercándose a mi, mirándome con sus ojos imposibles, hablándome al oído, como si aquellas palabras no debiesen perderse nunca. Acercó sus labios a mi cara, poniéndo los codos sobre la barra, y me dijo: "Son once con cuarenta" Arenas... El horizonte. La proximidad,hacia atrás es hacia delante, ya no existe.Luna de agosto Era el concierto perfecto. La canción perfecta. El lugar perfecto. Esas guitarras afiladas sobrevolándome, voces y saltos como telón de fondo. Esa canción extrañamente desasosegante, dolorosamente afectiva, próxima. Como en esos vídeoclips en los que una masa de gente se ve ralentizada. Buscaba tu nariz apuntando hacia el escenario, o un poco más arriba. Ese flequillo, algo retrasado,acariciándote las cejas, que instantes antes abanicaba las nucas de quienes estaban delante de ti. El contacto de tu mano, si, también. No sé por qué, pero lo busqué. Quizá tu cintura estrecha, esas caderas que siempre te parecieron anchas, y a mi siempre sección áurea. Sabía que me sonreirías cuando te dieses cuenta de que te miraba. Y que ni siquiera tendría que forzar la voz con los labios sobre tus oidos para decirte nada. Para decirte lo que sabías solo con mirarme.Era el concierto perfecto, aquel en el que siempre soñé que estarías conmigo. Pero no estabas. Nosce te ipsvm... Es un día cualquiera. Pero un día especial. Ese en el que te sorprende lo sorprendente, en el que hallas lo que nunca se halla. Lo he visto docenas de veces. Las nubes por debajo de uno, las montañas debajo, los valles como el mar rodeado de montañas. Pero este día, ese sol de bronce corriendo con su carro para esconderse en ese lecho de algodón. El horizonte imposible, el lugar del mito. Un momento único, al pie del monte Parnaso, observando lo venidero y lo pasado. Con la hasmia bajo la cabeza, y esos vapores sulfurosos en forma de nubes, que son los susurros del dios a los oidos marmóreos de la pythia. Las musas danzando sobre las orillas de las nubes, y los hombres debajo embebidos en sus cuitas, sus amores y sus guerras. Ayer subimos a recoger el fuego, para llevarlo con nosotros de vuelta a las ciudades. Has puesto mi vida... Como el charco que se enturbia con la pisada, y al tiempo recupera la claridad, dejando a los caminantes ver el fondoTormenta de arena "Salió hace algunos días. Lo sé porque vi huellas de un solo camello, sin carga. No sé si huia, pero desde luego nunca se desplaza sin varios camellos y algunas pertenencias" El ajado cabrero miraba un poco por encima del hombro hacia atrás, como si esperase que alguien le sorprendiese. Aunque detrás de él solo hay una llanura en la que, de un golpe, se ven tres días de camino."¿Dice entonces que El señor de las arenas abandonó sus dominios?" Preguntó con estupefacción. "No. Digo que salió. Que huyó, se fue. Se refugió en algún lugar donde no quisiera ser encontrado. Hacia años que no lo había hecho. Yo aún era niño" Hizo una pausa algo congestionada "Síntoma de cosas revueltas...como una tormenta de arena en el horizonte" La alemana miró su cuaderno como buscando una nota perdida, pero solo para apartar la vista de la cara asustada y agrietada del cabrero. "No lo busque" Dijo el cabrero mientras daba la vuelta hacia el monte donde sus animales ramoneaban. Vida extra... El mundo es curioso. El azar... El azar es aquella ley que aún no hemos aprendido a enunciar.¿Hay un camino directo desde Juan Rulfo hasta Eva L? ¿Incluso cuando Eva L existía desde mucho antes que Juan Rulfo? o al menos surgieron sin relación aparente. Un camino que pasa por el Inem, por una cafetería pija, por los recovecos de la mente, por la Feria del Libro, por Luis del Val, por el Inem, por Luvina, por Julio Cortázar... Hasta esos ojos brillantes del pasado... Vive hoy... El sabio que comia hierbas... Cuentan que en cierta ocasión, un sabio que había caido en desgracia, lamentaba su desdicha envuelto en andrajos por los jardines de su ciudad, y mientras lloraba sus penas con amargas palabras, arrancaba hierbas del suelo, las mordía y las arrojaba hacia atrás. En esto anduvo el sabio pensando en las gracias que había perdido, y en todo lo que no tenía, cuando, al volverse hacia atrás, encontró que otro hombre andrajoso detrás de él comía las hierbas que él tiraba masticadas.Paradise Lost Es este un lugar que resulta dificil creer que exista. Incluso ahora, que estoy en él, mirando a la nada en todas las direcciones. Por eso he venido aqui a llamarte. Nunca has estado aqui, pero aqui yaces entre las flores que son mis sueños como la Ofelia de Millais. Inerte como en mi memoria, irreal como este mismo lugar. Que resulta dificl creer que existe. Inerte porque yo te maté de tanto quererte.En este lugar irreal tu voz suena como si te hubieses ido. Como siempre cuando la oigo, todo da la vuelta, arranca, se ilumina, se oscurece, yo que se. Pero tu voz está camino de otra parte. Camino de su camino. Tu voz está de viaje solo porque no va hacia donde yo había soñado antes de venir a este lugar que resulta dificil creer que exista. Al que había venido sólo para llamarte. Después de tanto viaje, de tanto salitre en mis labios, cualquiera puede ver que no quiero salir del mar. Abandonar la corva nave para poner pie en una tierra que no es con la que yo soñaba en las largas noches bajo el cielo del ponto. Porque Citerea solo existe en mis cartas de navegación. Solo en las mías. Pero tu voz sonaba serena. Feliz, diría. Calmada, madura. Desde este lugar que resulta dificil creer que exista, tu voz daba el timbre de una realidad que siempre me resultó dificil creer que existe. Mientras, mis sueños flotan en el agua serena de este lugar irreal, rodeando tu recuerdo inerte, algo que nunca fuiste tu. Ojala ahora pueda amarte a ti, y no a tu reflejo en el lago de mis sueños egoistas. Como la Ofelia de Millais. Steve Earle y Allison Moorer Reconozco que a menudo me dejo superar por el miedo a disfrutar. Por el miedo a lo nuevo, incluso a lo excitante. No lo puedo negar.Por eso estoy especialmente feliz de haber ido a ver el concierto de Steve Earle (gracias Marcel), y no sólo haber recuperado ese pitido en mis oidos de la música en directo, sino haber recuperado y aprendido algunas sensaciones refrescantes y estimulantes. Disfrutar de la música, de la gente, de la fascinación por una bella mujer (que más da si virtual o ensoñada). Sé que en el fondo de estas arenas sigue habiendo tierra húmeda, agua, hierba. Sé que tras este viento seco y punzante hay aire fresco y azul. Sigo recordando, sigo aprendiendo. Gracias a todos los que me enseñáis, aunque a veces parezca dar la espalda a todos. El sueño de la razón... Vienes de cuando en cuando a visitarme a mis sueños. Puedo ver tu cuaderno de bitácora, tu huella virtual en lugares virtuales. Puedo llamarte, enviarte mensajes en botellas cibernéticas, que acaban en manos de los indígenas de otro continente aún desconocido.Pero sólo obtengo en ello el silencio de la brisa sobre los tomillos de mi alma. Sé que no será para siempre. Pero en este viaje sólo puedo añorarte El camino hacia Itaca... Hasta el primero de aquellos árboles. Aguanta sin aflojar...Hace años ese esprint llegaba hasta más allá del último de esa frondosa chopera, y puede que ya nunca vuelva a llegar hasta allí. Pero si ahora se queda en el primero de los árboles, con la constancia y el esfuerzo irá llegando más lejos. Vuelven a dolerme las piernas, con esos pinchazos tan molestos y familiares. Pero incluso contra el viento soy capaz de recordar que en otros tiempos, detrás de esos pinchazos, a los que no solía hacer caso, venían momentos de recompensa, de largos trayectos, de velocidad, de ascensos interminables. Sigo un poco más, pese al dolor de las piernas. Las sensaciones no son buenas, pero la fría objetividad del pequeño cuentakilómetros da una cifra inesperada de velocidad media. Un pequeño garabato en un pequeño chisme de cristal líquido es una bonita paradoja de lo pequeños que son a menudo los grandes estímulos. Cada vez el dolor va quedando un poco más en segundo plano, y la respiración da el ritmo al paisaje, que empieza a aparecer. Siempre pensé que era cuando se iba más despacio cuando se apreciaba más el paisaje. Pero en medio de la desazón del pedaleo hacia delante (sólo hay hacia delante) los campos verdes y los irredentos guijarrales componen un potente Pollock que fascina. Las primeras casas y algún paseante me sacan de mi ensoñación, y me llevan hasta casa. Es curioso cómo cualquier momento sobre una bicicleta supone una fiel y esclarecedora paradoja sobre la vida... La sonrisa atómica En tu sonrisa atómica están las de todas las mujeres que amé una vez. Aunque estés mucho más lejos de mi alcance que sumando lo lejos que estuve de cada una de ellas. Un mundo por en medio. Pero al tiempo tan cerca. Por tus ojos achinados, con tantas historias que contar, pasean al tiempo las imágenes mojadas de aquellos otros ojos. Y el olvido gesticula en tus manos para evocar unas manos siempre cálidas, siempre tendidas hacia mí, aunque demasiado lejos para mis entumecidos brazos.Todo se parece cuando uno busca con ansia. Por eso tú te pareces, porque eres irrepetible. La vida baila al son de tus carcajadas y bajo el timbal de tus sollozos, esos compañeros ocasionales con los que tropiezas de tarde en tarde. Esos que visitan de tarde en tarde cuando se vive apasionadamente. Tu masiva vitalidad hace que la realidad se deforme a tu alrededor, y que el espacio - tiempo sea un poco más bello, las personas un segundo más felices, y los sentimientos y sensaciones libres y sinceros por un glorioso instante. En tu sonrisa atómica, lejana pero cotidiana, firme y sincera, están todas las mujeres que amé en alguna ocasión. Tu sonrisa es, hasta para un encallecido peregrino de las dunas, un regalo inesperado, maravilloso y cotidiano. Porque está llena de vida, esa de la que eres una maestra, y una perpetua aprendiz. Siempre recordaré que una vez te conocí. Las ruinas de Alejandría En el cielo oscuro y estrellado de Alejandría un desconchón y una gotera anuncian el cambio de era. Ya no parpadea una vieja máquina, ingenio arcano, con sus luces titilantes y su cantinela a ritmo de mantra del próximo oriente. Hace tiempo que en Alejandría se oían siempre sugerentes canciones de todo el mundo, canciones que bailaban con el silencio, al ritmo de vidrios y cerámicas. Desde tiempo superior al que yo mismo puedo recordar, una bella mirada, siempre diferente, recibía la entrada a la ciudad. Ese Sancta sanctorvm en el que las constelaciones anunciaban un futuro mágico e incierto. Lugar de conspiraciones y de inspiraciones amorosas, en el que flotaba una cierta calma filosófica, bajo los ojos de Lucía, junto a las ventanas a otros mundos, frente a los ojos del deseo.Hoy en Alejandría solo una lejana y vulgar cantinela venía de un pequeño radio despertador. El desconchón en el techo había permitido escapar a la musa. Hace tiempo ya que los ojos verdes dejaron de recibir al visitante, cada vez menos, cada vez más ruido de comercio, menos juglares, el sonido de aquel rabel. El silencio hoy en Alejandría no encontraba exóticas melodías con las que bailar. Mis recuerdos tuvieron que abandonar Alejandría hace tiempo, camino del Ponto, sin certeza en su rumbo, porque Alejandría no es hoy más que una ruina evocadora y un tanto amarga. Notas de una tarde lluviosaLa mente dispersa, perdida entre las rendijas de los baldosines. Una tonta y repetitiva canción de amor. Llueve. Siempre llueve, es cierto. Incluso me deleito mojándome entre los neones que saltan de los letreros y reptan por el asfalto. Llueve siempre, porque siempre ha de ser asi. Otra tonta y repetitiva canción de amor. Los aleros son un bien codiciado en los días de lluvia. Como si el agua sobre nuestros párpados pudiese hacernos despertar de un amable letargo. Llovía debajo de mis párpados también, y aún así el letargo sigue pertinaz. Era una lluvia esperada. Lo que tienen las esperas es que siempre terminan. Aunque nosotros hayamos terminado antes de esperar. Al final siempre terminan, y llega lo que debe llegar. Otra tonta canción de amor. Tan tonta que aún me sé la letra después de largos años. Creo que hoy sé menos que nunca. Y estoy más perdido de lo que jamás estuve. Aunque, eso es lo único cierto, he sido feliz por unos maravillosos e interminables minutos. Hoy llovía de nuevo...Camino de Itaca ¿Hay alguien...?El mundo es más dificil, sin duda. Sigue estando ahi para ir a por él, si, pero todo es más dificil. Casi inhabitable. Ahora que no estás en la parada del autobús. Detrás de la esquina. En el bar de siempre. En la acera grisácea de la grisácea calle. Es curioso como lo inmaterial influye en la vida, en la ilusión. Cómo se cataliza la mirada si el filtro se tinta de una ilusión en ciernes, de una posibilidad intangible. Aunque sea inalcanzable y fatua. Quien sabe si debería volver a creer en lo increible, como decía Heráclito. Al menos, algún que otro día saldría el sol... El vellocino de oroEn realidad todo empezó aquel día. Ya había sucedido lo razonablemente sucedible, y a mi me causaba todo aquel dolor sin que, ahora lo sé, entendiese nada. Habitaba una extraña abulia, como la aparente normalidad de quien acaba de sufrir una pérdida encierra en realidad la incapacidad para asumir el golpe. Y entonces apareció tu traje gris. El escote revocado con aquella camiseta de cuello alto delicadamente lila. Tus botas negras casi inapreciables. Venías hacia mí, sentado en mi barril al pie de la escalera. Aquel día había soñado contigo, lo recuerdo, soñé que te vería. Pero en mi sueño no había tanta ensoñación, tanta sorpresa, y toda la profunda excitación de lo que, sin duda, era un amor al que no le cabían medidas. Quizá aquel día empezó todo. Como si no te conociese me enamoré de tí de nuevo. Como si no tuviese las heridas abiertas que laceraban mi alma. Como si no quisera recordar que no podría tenerte jamás. Como Sammy Jenkins, tratando cada nuevo día de conquistarte como si yo mismo no hubiese muerto en la batalla poco antes. Y empecé a quererte desde cero con la pertinacia del cabello recién rapado. Y a olvidar cada nueva derrota, cada nuevo deceso que me recordase que, en esta vida, no alcanzaría jamás el vellocino de oro. Money... No fuimos vecinos solitarios en el frío de Noviembre. No pasé a tu cama a acurrucar tu mirada vitriosa aquella noche sin luna. No nos quedamos, algún que otro día, dormitando entre el amanecer reflejado de la ventana de enfrente, despistando a la mañana que habría de borrar nuestro secreto. Nunca leerás esto, porque quizá nunca lo he escrito. Porque probablemente ya ni existes en el doble fondo de mis sentimientos inescrutables. Pasé por aquella puerta, por tus ojos punzantes como besos, por los meses perdidos en el absurdo olvido fantasmal de un suceso inexistente. Y recordé que nunca fuimos vecinos, que nunca pasaste por mis sueños, que nuestras suertes no se cruzaban sino en el infinito. Que nunca pasó nada, ni estuvo tan siquiera lejos de pasar. Como estas dunas se mueven a mi antojo, aunque este sea deplorable... Cánticos del cierzoCómo en ocasiones, inesperadamente para nosotros, nos hallamos recogiendo sombras de recuerdos para construir nuestro paraguas melancólico. Sombras que no habíamos visto antes, después de miles de pasos por las aceras del recuerdo. Con las que uno se tropieza. Es curioso cómo la casualidad se comporta cuando uno no cree en ella. Toda esa casualidad repleta de nombres y caras que se encajan en forma de viejas fotos polvorientas de mi corazón. ¿Por qué se hace silencio en el bar justo cuando suena esa canción que ya no sonaba?, ¿Por qué cruza el autobús justo cuando perseguimos alterados los rasgos de esa melena pajiza tan emocionantemente familiar?. ¿Por qué has venido a mi a visitarme ahora? ¿O es que nunca te habías terminado de marchar?... Olvidaba por amputación, incapaz de asimilar los caminos sin final, los finales sin final. Ese miembro amputado que aún parece sentir el frío y el calor, la tensión y la emoción. Y...¿sabes que? No hay ningún sitio suficientemente lejano al que uno pueda escapar huyendo de si mismo. Por eso estabas aquí esta tarde, en ese bar, en esa película, en esa canción, en esa carta, incluso en ese papel en blanco. Estas luces ventosas de la noche son como las de aquel día, ¿recuerdas?. En realidad no lo son, ni hacía viento, ni fue nunca de noche. Es sólo que en ningún sitio hacía tanto frío como en mi corazón. Por eso he vuelto. Estas guapa como en aquel recuerdo casi borrado, y yo sigo teniendo aquel mismo miedo excitante del primer día, cuando aún no sabía cuanto dolor cuesta amar... El hombre de la Parker amarilla...Un día, probablemente ventoso como hoy, comía con un hombre de cierta influencia y responsabilidad en el mundo de la cultura de Aragón. Habíamos quedado para hablar del asunto que teníamos entre manos en aquel momento, que era el que, por otra parte, nos había juntado a ambos en un viejo pero agradable bar de comidas de Zaragoza... "Cuando yo era pequeño, tenía el sueño de tener una pluma Parker. Ya ves, algo que es una cosa muy simple y nada sofisticada. Pero perseguir aquello es algo que me movía, me animaba a intentar hacer cosas y conseguir algun dinero etc. Asi que, cuando trabajé y conseguí mis primeros dineros, fuí a una tienda vieja de estilográficas y me compré la pluma Parker. Era preciosa, con la carcasa amarilla. Pero, ¿sabes que? al final era una pluma. Escribía como las demás, y la tapabas como las demás. Estaba ahí, en mi bolsillo. Era mi sueño. Pero ya lo había alcanzado..." se detuvo un poco; dando a su habitual aspecto monolítico una pátina de humanidad "Esta bien tener sueños, es la única forma de vivir con ilusión en realidad. Pero alcanzarlos da vértigo, un vértigo mortal. Y a veces si se supera ese vértigo, puede que uno descubra algo más terrible aún: que detrás del sueño, no hay más que el estímulo de alcanzarlo" Hay sueños que siempre me han acompañado. Es higiénico incluso. He alcanzado algunos. Algunos me han abandonado para siempre. ¿Que hay detrás?... "Vértigo. Estímulo. Sueño. Ilusión." Otros sueños...Sammy Jenkins El señor de las arenas...Hace tiempo que observo desde esta afilada duna. Ni siquiera recuerdo cómo había llegado hasta aqui. Tanto que, por un tiempo, pensé que éste es mi sitio, mi hogar, mi reino. Aqui, donde las arenas cabalgan sobre el simún para arañarme los pómulos. Donde el chacal y la serpiente señorean la luna llena. El reino de las arenas sigue a mi mano, responde a mi cálculo, dá vueltas al eje de mi olvido entumecido. Olvidaba que llegué aqui huyendo, escondiéndome en el desierto en el que nadie se adentra. Y que llegaría el día de volver. Desde esta alta duna las ténues luces del horizonte daban el equinoccio... El dulce olor a la tierra húmeda me recuerda que ya estuve aqui...Hoy he vuelto. |